Quiénes son las CEO que están al frente de las empresas más grandes

Cada vez más mujeres ocupan la silla principal de algunas de las compañías más grandes de Colombia. En sectores como salud, seguros, minería, energía, servicios públicos y aviación, varias ejecutivas están liderando empresas con alto impacto en empleo, ingresos y decisiones estratégicas para el país. En el marco del Día Internacional de la Mujer, el avance no solo tiene valor simbólico: también refleja un cambio progresivo en la estructura del liderazgo corporativo colombiano.

Aunque la presencia femenina en la alta dirección todavía no es mayoritaria, las cifras muestran una tendencia al alza. Según la Encuesta de Diversidad, Equidad e Inclusión 2026 de la Andi, la participación de mujeres en cargos de primer nivel pasó de 33% en 2019 a 39% en 2026. En juntas directivas, la participación subió de 25% a 38% en el mismo periodo. El dato confirma que el liderazgo femenino dejó de ser un tema aspiracional para convertirse en una realidad cada vez más visible en el tejido empresarial.

Las mujeres que hoy lideran algunas de las compañías más grandes

Entre las ejecutivas que están al frente de empresas de gran tamaño en Colombia figuran nombres de sectores estratégicos para la economía nacional.

Ivonne Orozco, presidente de Keralty Colombia

Ivonne Orozco asumió la presidencia de Keralty Colombia a inicios de 2025. Es ingeniera industrial de la Universidad de los Andes y cuenta con un MBA Global Communities del Instituto de Empresa.

Antes de llegar a la presidencia, fue vicepresidente ejecutiva de Aseguramiento Premium en Colsanitas, donde lideró la estrategia de crecimiento y rentabilidad del negocio de medicina prepagada. Su trayectoria suma más de dos décadas en posiciones estratégicas dentro de compañías como:

  • Chubb Seguros,
  • AIG Seguros,
  • Colsanitas.

Su perfil combina experiencia en aseguramiento, salud y estrategia corporativa, tres frentes clave en uno de los grupos empresariales más relevantes del sector.

Juana Francisca Llano Cadavid, presidente de Suramericana

Otra de las ejecutivas más destacadas es Juana Francisca Llano Cadavid, presidente de Suramericana, cargo que ocupa desde abril de 2020.

Llano es abogada de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín y realizó posgrados en:

  • Derecho Financiero y de los Negocios,
  • Responsabilidad Civil y Seguros.

Además, cursó el Advanced Management Program del MIT, en Estados Unidos.

Desde la presidencia ha liderado la evolución estratégica de Suramericana y sus filiales en América Latina, con foco en fortalecer los portafolios de soluciones para personas y empresas.

En una de sus declaraciones más representativas, señaló que:

“Servicio, tenacidad y humanidad, son principios fuente de inspiración para trazar caminos con sentido, crear contextos que potencian el desarrollo y enfrentar los retos con una mirada integral, orientada a abrir oportunidades y a construir sociedades resilientes y competitivas”.

Su liderazgo ha sido especialmente visible en la transformación regional de la compañía y en la consolidación de su propuesta de valor en seguros y gestión de tendencias y riesgos.

Claudia Bejarano, presidente de Cerrejón

En uno de los sectores históricamente más masculinizados del país, Claudia Bejarano ocupa la presidencia de Cerrejón, una de las empresas más relevantes del sector minero.

Es administradora de empresas de la Universidad del Norte y ha desarrollado buena parte de su trayectoria en áreas contables y financieras, experiencia que le ha permitido asumir la dirección de una compañía con alto peso económico y operativo.

Sobre su rol, Bejarano afirmó:

“Ser mujer y liderar Cerrejón significa asumir grandes retos con la convicción de que siempre pueden convertirse en oportunidades. A lo largo de mi carrera he visto cómo las mujeres tenemos una capacidad especial para transformar los desafíos en soluciones, construir consensos y generar valor con visión de largo plazo. En sectores como la minería, donde históricamente hemos sido minoría, el liderazgo femenino también se abre camino, demostrando que cuando las mujeres transforman los retos en oportunidades, no solo avanzan las empresas, también avanza el país”.

Su presencia al frente de Cerrejón representa un hito relevante no solo para la minería, sino para la discusión sobre diversidad en sectores de alta complejidad operativa.

Otras ejecutivas que lideran compañías de gran tamaño

A este grupo se suman otras mujeres que hoy ocupan cargos de máxima responsabilidad en empresas de peso dentro de la economía colombiana.

Entre ellas están:

  • Patricia Mejía, CEO de Prime Energía de Colombia
  • Natasha Avendaño García, gerente general de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá
  • Erika Zarante Bahamón, CEO de Latam Airlines Colombia

Estas ejecutivas lideran organizaciones vinculadas con sectores estratégicos como:

  • energía,
  • servicios públicos,
  • transporte aéreo,
  • infraestructura de servicios esenciales.

Su presencia confirma que el liderazgo femenino ya no se concentra en unos pocos nichos, sino que se extiende a actividades con incidencia directa sobre la competitividad, la movilidad, la sostenibilidad y la calidad de vida.

Más mujeres en la cima, pero con retos pendientes

El avance en participación es significativo, pero todavía no suficiente. La fotografía empresarial muestra una mayor presencia de mujeres en la alta dirección, aunque persisten barreras estructurales para ampliar su representación en los máximos niveles de decisión.

La Encuesta DEI 2026 de la Andi, con base en 204 respuestas de empresas afiliadas, muestra dos cambios importantes:

Indicador20192026
Participación de mujeres en cargos de primer nivel33%39%
Participación de mujeres en juntas directivas25%38%

La lectura de estos datos es positiva. Hay un avance claro en la ocupación de cargos estratégicos y en la participación en órganos de gobierno corporativo. Sin embargo, todavía no se alcanza una representación paritaria, especialmente en sectores donde los espacios de decisión han estado dominados históricamente por hombres.

La tabla deja una conclusión sencilla: el cambio existe, pero aún está en construcción. El ascenso femenino en la alta dirección avanza, aunque sigue enfrentando techos estructurales.

Las voces del sector: liderazgo femenino como realidad económica

Desde el ecosistema empresarial y de diversidad corporativa, varias voces coinciden en que el liderazgo femenino ya debe analizarse como un factor de competitividad y no solo como una meta reputacional.

Viviana Acuña, country manager de Kapital Colombia, lo resumió así:

“Las cifras demuestran que el liderazgo femenino en Colombia dejó de ser una conversación aspiracional para convertirse en una realidad económica”.

Por su parte, Sandra Rozo, directora de Womenize Latam, advirtió que el desafío de fondo aún no está resuelto:

“El verdadero desafío está en las estructuras que aún no abren suficientes espacios de decisión. La equidad no es tendencia; es una estrategia de competitividad”.

Ambas lecturas se complementan. Por un lado, ya hay evidencia de un avance real. Por otro, sigue siendo necesario desmontar las barreras que limitan el acceso de más mujeres a las posiciones donde se toman las decisiones de mayor impacto.

El cambio ya comenzó en las grandes empresas

La presencia de mujeres en las presidencias y gerencias generales de algunas de las empresas más grandes del país refleja un proceso más profundo dentro del tejido corporativo colombiano. No se trata solo de casos aislados, sino de una transformación gradual en la forma en que las organizaciones entienden el liderazgo, la diversidad y la toma de decisiones.

En sectores como salud, seguros, minería, energía, servicios públicos y aviación, las CEO y presidentes hoy no solo administran compañías: también definen estrategias de crecimiento, inversión, expansión regional, eficiencia operativa y sostenibilidad.

Ese cambio importa porque ocurre en organizaciones que mueven miles de empleos, millones en ingresos y decisiones con impacto directo sobre la economía nacional.

Reflexión

Cada vez más mujeres están al frente de algunas de las compañías más grandes de Colombia, y su presencia en la alta dirección ya tiene un peso visible en sectores clave de la economía. Ejecutivas como Ivonne Orozco, Juana Francisca Llano, Claudia Bejarano, Patricia Mejía, Natasha Avendaño y Erika Zarante muestran que el liderazgo femenino se está consolidando en espacios que durante años estuvieron reservados casi exclusivamente para hombres.

Las cifras de la Andi respaldan esa tendencia: crece la presencia de mujeres tanto en cargos de primer nivel como en juntas directivas. Aun así, el reto sigue siendo ampliar esa participación y convertirla en una transformación más profunda y sostenida.

En el empresariado colombiano, el liderazgo femenino ya no es una promesa. Es una realidad que gana espacio, influencia y capacidad de decisión.

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