Los festivales musicales no solo son espacios de entretenimiento, sino también motores económicos que generan millones en derrama económica, impulsan la cultura y abren un universo de posibilidades para las marcas. En Colombia, eventos como el Festival Cordillera y el Estéreo Picnic han demostrado ser escenarios estratégicos para conectar con audiencias y transformar la forma en que las empresas interactúan con sus consumidores.
Un impacto económico que trasciende la música
En su edición 2025, el Festival Cordillera, celebrado los días 13 y 14 de septiembre en el Parque Simón Bolívar, generó una derrama económica de US$20 millones para Bogotá, aportó más de $2.800 millones en contribuciones parafiscales y creó más de 55.000 empleos directos e indirectos. Además, incluyó 80 emprendimientos en su Mercadito Latido y 45 restaurantes en su oferta gastronómica, consolidándose como un evento que dinamiza la economía local.
Este impacto no es aislado. Los Festivales al Parque de Bogotá reunieron en 2024 a más de 650.000 asistentes, mientras que el Estéreo Picnic 2025 atrajo a 152.000 personas, y el Festival Cordillera convocó a 82.000 fanáticos. Estas cifras reflejan cómo la música mueve la economía y genera oportunidades para diversos sectores, desde turismo hasta gastronomía y emprendimientos locales.
El arte como motor económico
El crecimiento de la industria cultural en Bogotá es evidente. Según datos del DANE, las actividades artísticas, de entretenimiento y recreación registraron un crecimiento del 8,4% en 2024, ocupando el segundo lugar en contribución al PIB de la ciudad, que alcanzó los $430 billones a precios corrientes. Este crecimiento posiciona a los festivales musicales como catalizadores de desarrollo económico y cultural.
Un escenario estratégico para las marcas
Los festivales musicales han evolucionado para convertirse en plataformas ideales para que las marcas conecten con sus audiencias de manera auténtica y emocional. En el Festival Cordillera, más de 30 marcas participaron con activaciones personalizadas, diseñadas para generar experiencias memorables y fortalecer su posicionamiento.
María Laura Vásquez, directora de Marketing for Sponsors en Páramo Presenta, explicó el enfoque estratégico detrás de estas activaciones:
“Tenemos sesiones profundas con las marcas para entender su posicionamiento, objetivos y público objetivo. A partir de esta indagación, creamos propuestas personalizadas que conecten con las audiencias en el contexto del festival”.
Entre los casos de éxito destaca Coca-Cola, que apostó por su iniciativa Coke Studio para conectar con la generación Z. Según María Teresa Pérez, directora de marketing de Coca-Cola en Colombia:
“Medimos los resultados en dos vías: el amor que la gente siente por la marca (equity) y el consumo. Los resultados han sido espectaculares, confirmando que apostar por construir cultura a largo plazo es la estrategia correcta”.
Las activaciones de Coca-Cola incluyeron energía generada por una granja solar híbrida con 48 paneles y baterías de almacenamiento, así como puntos de clasificación de residuos y un equipo de “Ecoguardianes” para la separación de desechos. Estas iniciativas no solo refuerzan el compromiso de la marca con la sostenibilidad, sino que también generan un impacto positivo en la percepción de los consumidores.
Innovación y sostenibilidad: pilares de las marcas
El Festival Cordillera se ha destacado como uno de los eventos más sostenibles de la región. En su edición 2025, cumplió con la siembra de 30.000 árboles en la Cordillera Andina y promovió prácticas responsables entre las marcas participantes. Essity (Grupo Familia), por ejemplo, llevó su línea Familia Green a los baños VIP del festival, transformando una experiencia tradicionalmente incómoda en un punto de contacto memorable y alineado con los valores de sostenibilidad.
Adidas, por su parte, segmentó sus activaciones para conectar con diferentes públicos. Mientras que en el Estéreo Picnic apostó por su línea Adidas Originals, en el Festival Cordillera presentó Adidas Terrex, enfocada en experiencias al aire libre, demostrando cómo las marcas pueden adaptarse a las características de cada evento.
El poder de las experiencias memorables
Las marcas están entendiendo que los festivales musicales son más que espacios de entretenimiento; son oportunidades para construir relaciones profundas con sus audiencias. Desde activaciones disruptivas hasta iniciativas sostenibles, los festivales ofrecen un entorno único para que las empresas se integren en la vida de los consumidores de manera auténtica.
Estefanía Rendón, analista de mercadeo en Essity, destacó la importancia de estos puntos de contacto:
“Normalmente las personas asocian los baños en un festival con momentos incómodos. Nosotros decidimos transformar esa experiencia en algo agradable y memorable, generando cercanía y recordación para la marca”.
Conclusión: un universo por explorar para las marcas
Los festivales musicales en Colombia han demostrado ser mucho más que eventos culturales; son motores económicos que impulsan el desarrollo local y ofrecen un escenario estratégico para las marcas. Con cifras impactantes como US$20 millones en derrama económica, 55.000 empleos generados y un crecimiento del 8,4% en actividades artísticas, estos eventos se consolidan como plataformas ideales para conectar con audiencias, construir cultura y generar impacto positivo.
En un mundo donde las experiencias son clave para la fidelización, los festivales musicales representan un universo por explorar para las marcas, donde la creatividad, la innovación y la sostenibilidad son los pilares para destacar y dejar huella en los consumidores.
