Cañaverales Resiste: Comunidad en La Guajira Denuncia Amenaza de Proyecto Minero de Carbón

La comunidad de Cañaverales, ubicada en el sur de La Guajira, enfrenta una amenaza inminente con el avance del proyecto “Mina Cañaverales”, liderado por la empresa Best Coal Company, filial de la multinacional turca Yildirim Holding. Este proyecto busca desarrollar una mina a cielo abierto para extraer más de 7 millones de toneladas de carbón en un periodo de 10 años. Sin embargo, su ubicación, dentro de una zona de reserva forestal protectora y a menos de dos kilómetros del manantial que abastece de agua a toda la población, ha generado un fuerte rechazo por parte de la comunidad local.

Una Comunidad en Alerta

El proyecto ha sido ampliamente cuestionado por los habitantes de Cañaverales, quienes denuncian la falta de consulta previa, libre e informada, un derecho fundamental reconocido tanto a nivel nacional como internacional para proteger a las comunidades étnicas. Además, advierten sobre los graves impactos ambientales, sociales y culturales que la explotación minera podría generar en un ecosistema altamente sensible, declarado Área de Protección Ambiental (APA), y en un contexto de creciente vulnerabilidad climática.

“No se trata solo de una mina, se trata de nuestra agua, nuestra agricultura, nuestros ancestros y nuestro futuro”, afirma Luna Gámez, joven integrante de la comunidad. Para los habitantes de Cañaverales, la defensa del manantial no es solo una lucha ambiental, sino un acto de resistencia cultural, espiritual y de supervivencia.

El Agua como Símbolo de Vida y Resistencia

Cañaverales es una comunidad agrícola profundamente conectada con su territorio y sus recursos hídricos. El manantial que abastece a los habitantes no solo representa una fuente vital de agua, sino también un pilar de su identidad y sustento. Incluso antes de que se inicie la explotación minera, la comunidad ya ha experimentado los efectos negativos de las exploraciones: contaminación acústica, pérdida de biodiversidad y un creciente estado de ansiedad colectiva.

“Desde que supimos que podía llegar la mina, la vida cambió. Hay miedo, pero también unión. Aquí no estamos dormidos. Estamos organizados y dispuestos a hacer respetar nuestros derechos”, señala Orangel Moya Ariza, miembro del consejo comunitario.

Audiencia Pública: Una Oportunidad Decisiva

Corpoguajira ha convocado una Audiencia Pública Ambiental para el próximo 14 de junio, un momento crucial para que la comunidad de Cañaverales exponga sus argumentos y visibilice su oposición al proyecto. Sin embargo, líderes locales y organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación ante posibles irregularidades en el proceso, como la falta de difusión adecuada y garantías para una participación efectiva.

“Esta audiencia no puede ser una simple formalidad para legitimar una decisión ya tomada. Exigimos que se escuche realmente a la comunidad y se respeten nuestras decisiones. Sin consulta previa, no puede haber licencia social ni ambiental”, reclama Geania Gámez, líder comunitaria.

La comunidad ha solicitado el acompañamiento de observadores independientes y espera que Corpoguajira garantice un proceso transparente y participativo, tal como lo exige su misión institucional.

Un Modelo Extractivo en Cuestión

El caso de Cañaverales no es aislado. Forma parte de un patrón nacional de proyectos extractivos que avanzan sobre territorios de alta fragilidad ambiental y social, habitados por comunidades étnicas históricamente marginadas. Estos proyectos, promovidos bajo la bandera del desarrollo, a menudo ignoran el derecho de las comunidades a decidir sobre su propio futuro.

“No estamos en contra del desarrollo, pero no puede haber desarrollo si se destruye la naturaleza y la base misma de nuestra existencia. Nosotros ya vivimos una transición: sembramos, cuidamos el agua, producimos vida. Lo que pedimos es justicia”, concluye Oscar Gámez Ariza, otro miembro destacado de la comunidad.

Un Llamado a la Opinión Pública

La comunidad de Cañaverales hace un llamado urgente a la ciudadanía, las instituciones gubernamentales, los medios de comunicación, las organizaciones sociales y los movimientos ambientales para que visibilicen este caso y respalden su lucha. Piden que se respeten sus derechos fundamentales y que se detenga el avance de un modelo extractivo que amenaza con destruir su territorio y su forma de vida.

“No somos una zona de sacrificio. Somos un territorio con historia, con dignidad y con derecho a decidir sobre nuestro futuro”, concluyen desde el Consejo Comunitario Los Negros de Cañaverales.


El 14 de junio será una fecha clave para la comunidad de Cañaverales, un momento para alzar la voz y defender su territorio frente a un modelo que prioriza el beneficio económico sobre la sostenibilidad y el bienestar de las personas. La lucha de Cañaverales es, en esencia, una lucha por la vida, el agua y la justicia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *