Así cambian los hábitos de compra de los colombianos por la incertidumbre y la inflación

En un contexto donde la economía colombiana transita por un camino incierto, con una inflación acumulada del 8,35 % (DANE, marzo 2025), una lenta recuperación del mercado laboral y un PIB que apenas crecería un 1,3 % este año, los colombianos están transformando de manera sustancial sus hábitos de consumo.

Así lo confirma el más reciente informe de Boston Consulting Group (BCG), que revela cómo el 60 % de los consumidores colombianos se muestra prudente en sus decisiones financieras, priorizando compras prácticas y ajustadas a su presupuesto. La economía del día a día empieza a regirse por la racionalidad y la necesidad.

🔍 Las cifras del cambio

  • 77 % de los colombianos ha reducido la compra de productos no esenciales.
  • 72 % busca activamente promociones y descuentos.
  • 68 % ha cambiado su punto de compra habitual en busca de mejores precios.
  • 76 % muestra mayor interés por el consumo responsable y sostenible.

El análisis de BCG revela también que los consumidores han cambiado su comportamiento frente al abastecimiento. Aunque el comercio electrónico sigue ganando espacio, las tiendas de barrio y los mercados locales siguen siendo los canales preferidos, especialmente en regiones como la Costa Caribe y el Eje Cafetero, donde los consumidores valoran la cercanía y el ahorro en transporte.

Impacto en la industria alimentaria

La industria de alimentos, que representa aproximadamente el 24 % del PIB manufacturero (ANDI, 2024), ha sido una de las más impactadas. Ante la caída del poder adquisitivo, las empresas deben adaptarse ofreciendo presentaciones más pequeñas, marcas económicas, y estrategias de precios dinámicas.

Según Andrés Giraldo, director de BCG, “las compañías que se adapten rápido con ofertas más accesibles, empaques reutilizables y cadenas de suministro eficientes, lograrán retener al consumidor y sobrevivir en un mercado cada vez más exigente”.

Regiones con mayor sensibilidad

El estudio también identifica que los consumidores en regiones como la Costa Atlántica, el suroccidente (Nariño, Cauca) y zonas de frontera presentan patrones de consumo aún más cautelosos, debido a la menor disponibilidad de empleo formal y mayor dependencia del ingreso diario o informal.

¿Qué se espera hacia adelante?

La tendencia podría moderarse si el Banco de la República inicia un ciclo de reducción de tasas, como lo anticipan algunos analistas. Si las tasas bajan del actual 11,25 % al entorno del 9 % a mitad de año, se liberaría capacidad de consumo y crédito para los hogares.

Además, si se atenúan los efectos de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que hoy elevan los precios de materias primas importadas, podría haber un alivio adicional en los precios de bienes esenciales.

Reflexión: el consumidor colombiano se transforma

La nueva economía del consumidor colombiano es más reflexiva, exigente y sensible a la relación precio-beneficio. Las empresas deberán responder con empatía, innovación y estrategias centradas en el valor, si quieren seguir siendo relevantes.

El reto está sobre la mesa: adaptarse o desaparecer.

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