Un sello de origen para fortalecer una industria que crece hasta 25% anual
La agroindustria colombiana sigue consolidándose como uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento y generación de valor agregado. En esta oportunidad, el protagonismo lo tiene el arándano, una fruta que se ha convertido en una de las apuestas más prometedoras del país gracias a su creciente demanda, altos márgenes de rentabilidad y capacidad exportadora.
Durante el evento Nación Berries 2026, realizado en Bogotá, la Asociación Colombiana de Productores de Arándanos (Asocolblue) presentó oficialmente el sello \”Arándano Colombiano\”, una iniciativa que busca fortalecer el posicionamiento nacional e internacional de esta fruta y diferenciar su origen en mercados cada vez más competitivos.
La estrategia pretende que consumidores, comercializadores e importadores identifiquen fácilmente el producto cultivado en Colombia, asociándolo con atributos de calidad, frescura, sabor y producción sostenible.
Un negocio con márgenes cercanos al 100%
La industria del arándano atraviesa uno de sus mejores momentos. De acuerdo con estimaciones del sector, la comercialización de esta fruta podría crecer entre 20% y 25% durante 2026, impulsada por nuevas inversiones y el interés de productores que tradicionalmente se dedicaban a cultivos como aguacate Hass y banano.
Uno de los factores que más atrae a los inversionistas es su rentabilidad.
Según datos de Planasa, multinacional especializada en genética y producción agrícola, el kilo de arándano puede comercializarse entre US$8 y US$10, mientras que los costos de producción oscilan entre US$3,5 y US$5 por kilogramo, generando márgenes que en algunos casos pueden acercarse al 100%.
Este escenario convierte al arándano en una de las frutas con mejor desempeño económico dentro de la canasta exportadora colombiana.
El mercado local sigue liderando el consumo
Actualmente, Colombia produce alrededor de 12.000 toneladas anuales de arándano, aunque expertos del sector consideran que la cifra real podría ubicarse entre 15.000 y 16.000 toneladas debido a la participación del mercado informal.
Un dato particularmente relevante es que cerca del 95% de la producción nacional se consume dentro del país, lo que demuestra que aún existe un amplio potencial para incrementar las exportaciones y abrir nuevos mercados internacionales.
El crecimiento del consumo interno ha permitido fortalecer la cadena productiva, mejorar la rentabilidad de los productores y generar confianza para nuevas inversiones en infraestructura agrícola.
El desafío: tecnificar para competir globalmente
A pesar del dinamismo del sector, Colombia enfrenta importantes retos en materia de productividad y tecnificación.
Gran parte de los cultivos nacionales continúan desarrollándose en sistemas tradicionales sobre suelo y utilizando variedades antiguas, mientras países líderes como Perú, México y Marruecos han migrado hacia sistemas hidropónicos de alta eficiencia.
Estas tecnologías permiten:
- Mayor control del riego.
- Optimización de nutrientes.
- Incremento de rendimientos por hectárea.
- Reducción de pérdidas productivas.
- Mayor calidad exportable.
La meta de la industria es pasar de rendimientos cercanos a 12 toneladas por hectárea a modelos productivos que superen las 20 toneladas en los primeros años de producción.
La adopción tecnológica será clave para que Colombia mantenga su competitividad frente a otros productores internacionales.
Generación de empleo y desarrollo rural
Más allá de los indicadores financieros, la industria del arándano se ha convertido en un motor de desarrollo social para las regiones agrícolas.
Cada hectárea cultivada genera aproximadamente:
- 5 empleos directos.
- 25 empleos indirectos.
Además, cerca del 70% de los empleos del sector son ocupados por mujeres o corresponden a oportunidades de primer empleo, convirtiendo esta cadena productiva en una herramienta efectiva de inclusión laboral y desarrollo territorial.
Colombia gana protagonismo en la agroindustria mundial
El auge del arándano coincide con un momento histórico para el agro colombiano.
Según cifras de ProColombia, las exportaciones de frutas frescas alcanzaron US$2.178 millones en 2025, registrando un crecimiento superior al 20%, impulsadas por productos como banano, aguacate Hass, plátano y frutas exóticas.
Las ventajas competitivas del país son evidentes:
- Producción agrícola durante los 365 días del año.
- Acceso preferencial a más de 1.500 millones de consumidores mediante acuerdos comerciales.
- Ubicación estratégica para exportaciones.
- Disponibilidad de tierras aptas para expansión agrícola.
Actualmente Colombia cuenta con cerca de 42,9 millones de hectáreas de frontera agrícola, de las cuales apenas 5,5 millones están siendo utilizadas, lo que abre enormes oportunidades para nuevos proyectos agroindustriales.
Una oportunidad para diversificar la economía colombiana
La creación del sello \”Arándano Colombiano\” representa mucho más que una estrategia de mercadeo. Es una apuesta por construir una marca país alrededor de un producto con alto valor agregado, fuerte demanda internacional y capacidad para atraer inversión extranjera.
Para los expertos, el verdadero desafío será acelerar la tecnificación, fortalecer los procesos de exportación y consolidar una oferta homogénea que permita competir con grandes productores mundiales.
Si el sector logra avanzar en estos frentes, el arándano podría convertirse en los próximos años en uno de los nuevos protagonistas de la transformación agroindustrial colombiana, generando empleo, inversión y mayores ingresos para miles de productores rurales del país.
