El 2026 se perfila como un año clave para los inversionistas, marcado por la persistencia de la volatilidad en los mercados globales. Sin embargo, esta característica, lejos de ser una amenaza, puede convertirse en una oportunidad para quienes estén preparados con estrategias diversificadas y un enfoque disciplinado. Según el Centro Estratégico de Inversiones de Skandia, el próximo año exigirá análisis profundo, ajustes tácticos y una visión de largo plazo para capturar el valor que las fluctuaciones del mercado pueden ofrecer.
El panorama global: retos y oportunidades
El 2025 dejó lecciones importantes sobre cómo la volatilidad puede ser una fuente de rentabilidad cuando se gestiona con criterio. Para el 2026, factores como las presiones inflacionarias, los cambios en el liderazgo de la Reserva Federal de Estados Unidos, las elecciones presidenciales y parlamentarias en Colombia, y tensiones geopolíticas globales serán determinantes en los mercados. Según Jaime Álvarez, CFA y Head of Investments Latam en Skandia, “el reto no es evitar la volatilidad, sino saber separar lo realmente relevante del ruido de corto plazo”.
Este enfoque ha permitido a Skandia capturar oportunidades en escenarios desafiantes, como la toma de posiciones en renta fija a mediano y largo plazo durante 2025, o la inversión en activos dolarizados cuando la divisa alcanzó niveles atractivos. La capacidad de ajustar posiciones sin comprometer la diversificación ni los objetivos de cada perfil de cliente es clave para transformar la incertidumbre en una ventaja competitiva.
Resultados que respaldan la estrategia
A octubre de 2025, Skandia administraba 44,5 billones de pesos en activos, consolidándose como una de las plataformas más robustas del país. Los resultados de sus portafolios son un reflejo de su enfoque disciplinado:
- Strategist Acciones Colombia: 53,8% de crecimiento.
- Acciones Europa: 22,9% de rentabilidad.
- Portafolio de REIT internacionales: 16,2% de aumento.
- Nuevas Tecnologías y Mercados Emergentes: 13,1% y 11,8%, respectivamente.
Estos logros destacan cómo una lectura precisa del mercado y una ejecución táctica permiten convertir la volatilidad en un motor de valor, sentando las bases para decisiones estratégicas en 2026.
Activos alternativos: el nuevo pilar de la diversificación
En un entorno de alta incertidumbre, la diversificación dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad. Los activos alternativos, como commodities, criptoactivos y crédito privado, están ganando protagonismo en la construcción de portafolios resilientes.
Skandia ha desarrollado estrategias innovadoras en tres áreas clave:
- Bitcoin: Un portafolio que combina esta criptomoneda con ponderaciones adecuadas para maximizar retornos diferenciales.
- Materias primas: Exposición a metales preciosos, energía y metales industriales.
- Crédito privado: Portafolios fiduciarios orientados a empresas fintech, desarrollados en alianza con especialistas.
“Cuando se combinan adecuadamente con activos tradicionales, los alternativos mejoran la relación riesgo-retorno del portafolio completo. Hoy, ofrecemos acceso a estas estrategias desde valores accesibles para inversionistas individuales”, explica Álvarez.
El apetito por inversiones globales
Las inversiones internacionales seguirán siendo un componente esencial para diversificar riesgos y acceder a sectores que no existen en Colombia. La plataforma MFUND de Skandia permite a los inversionistas construir portafolios globales a través de fondos y ETFs seleccionados por expertos, con exposición a mercados emergentes, Europa, Asia y Estados Unidos.
Además, la arquitectura abierta de Skandia facilita la selección de gestores especializados, lo que se traduce en retornos potenciales adicionales y acceso a activos con diferentes niveles de riesgo. Según Álvarez, “el acompañamiento técnico es fundamental para alinear las metas del inversionista con el portafolio adecuado, especialmente en un entorno volátil”.
Tendencias emergentes: IA y sostenibilidad
Más allá de los activos tradicionales y alternativos, el 2026 estará marcado por sectores emergentes que ofrecen oportunidades únicas. La inteligencia artificial (IA) será un motor clave, no solo por su desarrollo tecnológico, sino por su adopción en industrias como la manufactura y las finanzas. El portafolio de nuevas tecnologías de Skandia ya incluye empresas que utilizan IA para optimizar sus operaciones, capturando así una parte creciente de la valorización.
Otro sector en auge es el de sostenibilidad. La transición energética, la movilidad limpia y las inversiones con criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) seguirán ganando espacio en los portafolios. Skandia, como signataria de los Principles for Responsible Investment, lidera con su portafolio Mundo Sostenible, que ha sido reconocido por su enfoque en gestión responsable.
Acompañamiento integral y educación financiera
Skandia no solo ofrece soluciones de inversión, sino también herramientas educativas para empoderar a los inversionistas. Su plataforma Invest-ed organiza seis perfiles de riesgo que combinan más de 40 fondos, ajustándose a las necesidades y objetivos de cada cliente. Además, su canal educativo, Skandia Channel, ha formado a más de 11.000 estudiantes en temas financieros, fortaleciendo la toma de decisiones informadas.
Reflexión: Invertir con visión y responsabilidad
El 2026 será un año de retos, pero también de grandes oportunidades para quienes sepan gestionar la volatilidad con criterio. Con más de tres décadas de experiencia, un equipo de expertos certificados y una plataforma diversificada, Skandia se posiciona como un aliado estratégico para los inversionistas colombianos.
“Las oportunidades están ahí, pero requieren análisis y disciplina para capturarlas. En Skandia, nuestra misión es acompañar a los inversionistas en cada paso, ayudándolos a construir portafolios sólidos que les permitan alcanzar sus objetivos financieros a largo plazo”, concluye Jaime Álvarez.
